La Unión Europea ha decidido que la sidra ya no se llame "vino de manzana", y esto es más importante de lo que parece. Este cambio no solo es un ajuste de palabras, sino que afecta a cómo se regulan y clasifican las bebidas. La precisión en la nomenclatura puede cambiar la forma en que se manejan los controles y la documentación en el sector. Si pensabas que la sidra era solo un primo lejano del vino, piénsalo de nuevo. ¡Es hora de brindar por la sidra y su nueva identidad!
