Investigadores canadienses han encontrado una forma innovadora de combatir plagas en los viñedos sin depender de pesticidas químicos. Utilizando avispas parasitoides, nematodos y hongos, están cambiando las reglas del juego en la viticultura. Este enfoque no solo protege las plantas, sino que también podría mejorar la calidad y cantidad de la uva. La investigación tiene implicaciones directas para el vino, especialmente en regiones donde la producción ecológica es clave. ¡La ciencia y el vino, una combinación explosiva!
