Las estaciones de tren en Alemania se preparan para un cambio radical: a partir del 15 de octubre, se prohíbe beber alcohol en andenes y vestíbulos. Esta medida busca mejorar la seguridad y la limpieza, aunque los bares y restaurantes seguirán sirviendo. ¿Qué pasará con las compras espontáneas de vino y cerveza? La respuesta podría afectar a los viajeros que disfrutan de un trago mientras esperan su tren. La normativa no afecta a las bebidas cerradas que se pueden llevar en el equipaje. ¡Prepárate para un viaje más sobrio!
¡Adiós al vino en las estaciones alemanas!

Opinión
Es curioso cómo la seguridad y la limpieza pueden arruinar un buen brindis en la estación.