El presidente Trump ha decidido cerrar la frontera al vino canadiense, y eso no es solo un capricho. Esta medida, que entra en vigor el 29 de septiembre, podría cambiar el juego para los amantes del vino en EE.UU. Las pequeñas empresas están en la cuerda floja, y la oferta de vino podría verse afectada. La disputa comercial entre EE.UU. y Canadá se intensifica, y el vino es solo una de las víctimas. ¿Qué pasará con tu botella favorita?
