Zaragoza aspira a convertirse en la capital mundial de la garnacha, con un proyecto que incluye rutas de enoturismo, un Festival Mundial de la Garnacha y colaboraciones internacionales. La garnacha, presente en Calatayud, Campo de Borja y Cariñena, es una variedad autóctona que proyecta a Zaragoza como destino gastronómico y vinícola. La historia medieval de la garnacha en Zaragoza la consolida como cuna de esta variedad, con más de 18,000 hectáreas dedicadas al cultivo de la vid en la provincia.