La bodega El Grifo, la más antigua de las Islas Canarias, se lanza a la aventura de la viticultura regenerativa. Este enfoque no solo mejora el suelo, sino que también fomenta la biodiversidad y la sostenibilidad. Con técnicas innovadoras, El Grifo busca que sus uvas sean más grandes y sabrosas, todo mientras cuida el ecosistema. ¡Y lo mejor de todo es que llevan 250 años haciéndolo! Si quieres saber cómo el vino puede ser amigo del medio ambiente, sigue leyendo.