
Rovellats se está convirtiendo en el superhéroe del vino al integrar ganadería y viticultura en un modelo sostenible. Con un rebaño de ovejas que pasta entre las cepas, la bodega no solo cuida el medio ambiente, sino que también mejora la calidad del suelo. Además, su compromiso con la autosuficiencia energética y la gestión del agua es digno de aplausos. Y no olvidemos el sello de Elaborador Integral de la DO Cava, que garantiza un control total del proceso. ¡Un brindis por el vino que respeta la tierra y nos deleita el paladar!