La Rioja está perdiendo viñedos a un ritmo alarmante, con casi 1.200 explotaciones desaparecidas en solo tres años. La crisis del sector vitivinícola y el aumento de costes están dejando huella en esta emblemática región. A pesar de la caída, la superficie agrícola utilizada ha aumentado, lo que sugiere que las grandes explotaciones están absorbiendo a las pequeñas. La falta de relevo generacional y el cambio climático son otros factores que agravan la situación. La agricultura ecológica podría ser la salvación, pero ¿será suficiente para atraer a los jóvenes de vuelta al campo?