
Cuatro regiones vitivinícolas se unen para presentar su candidatura ante la UNESCO, buscando que la fortificación del vino sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial. Jerez, Marsala, Samos y el sur de Francia están en la misma sintonía, destacando la importancia cultural y social de esta práctica ancestral. Durante el evento Vinoble, se compartieron avances y se realizó una cata de vinos emblemáticos de cada región. La fortificación no es solo una técnica, es un símbolo de identidad y conexión entre culturas. ¡No te pierdas cómo estas regiones luchan por su legado en el mundo del vino!