
La DO Montsant se opone a un proyecto de línea de alta tensión que podría arruinar el paisaje del Priorat. Con más de 14,400 alegaciones, la comunidad defiende su identidad vitivinícola y el enoturismo. La construcción de torres eléctricas podría afectar la calidad de los vinos y la economía local. La transición energética es necesaria, pero no a costa de un patrimonio cultural y agrícola. ¡Es hora de proteger lo que hace únicos a nuestros vinos!